JULIO CÉSAR SERAFÍN ENCUENTRA EN EL CMA LA INSPIRACIÓN PARA TRANSFORMAR MAZATLÁN EN ARTE
Mazatlán, Sinaloa, Julio de 2026.- Para el artista Julio César Serafín, exponer en la muestra “Línea, trazo y forma” representa la oportunidad de compartir una forma de mirar a Mazatlán: una ciudad cuya luz, paisajes y vida cotidiana se convierten en el punto de partida de la creación artística.
“Quería que todas las piezas mantuvieran una coherencia y que hablaran de lo que realmente me inspira: Mazatlán, su gente, sus paisajes y esa luz tan especial que existe en los amaneceres y atardeceres”, explica el estudiante del Centro Municipal de las Artes (CMA), quien forma parte de la exposición colectiva que actualmente se exhibe en la Galería Rubio.
Para Julio César, el arte comienza mucho antes de tomar un pincel.
“Primero está observar, contemplar. Después llega ese momento en el que necesitas vincular tu vida con una expresión artística, con una disciplina y con una concentración”, comenta al describir el proceso creativo que dio origen a su obra.
Esa manera de entender el arte tomó forma durante su preparación en el Centro Municipal de las Artes, donde encontró herramientas técnicas, y una comunidad creativa que fortaleció su desarrollo.

“Regresé a Mazatlán porque aquí está mi familia y sentía que lo que sabía todavía no era suficiente para contar lo que quería contar. Las técnicas siempre son útiles, pero también necesitas aprender a construir una idea y un lenguaje propio”, señala.
El joven artista considera que una de las mayores fortalezas del CMA es la convivencia entre disciplinas y el intercambio permanente entre estudiantes y maestros.
“Lo más importante del CMA es que genera una comunidad cultural muy activa. Aprendes a valorar el lenguaje de los demás, a respetar el trabajo ajeno y a enriquecer tu propio proceso creativo”, afirma.


