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ADRIÁN GONZÁLEZ ESTUDIA EL MUNDO DE LAS BACTERIAS ACUÁTICAS PARA ANTICIPAR RIESGOS AMBIENTALES Y ACUÍCOLAS

ADRIÁN GONZÁLEZ ESTUDIA EL MUNDO DE LAS BACTERIAS ACUÁTICAS PARA ANTICIPAR RIESGOS AMBIENTALES Y ACUÍCOLAS

*El investigador de la Universidad Politécnica de Sinaloa, con sede en Mazatlán, analiza microorganismos presentes en ambientes acuáticos para generar información útil en salud ambiental, acuacultura y toma de decisiones preventivas

Culiacán, Sinaloa, julio de 2026.-En los ecosistemas acuáticos, algunos problemas comienzan antes de que el daño sea visible. Cambios en temperatura, contaminación, estrés de los organismos, densidad de cultivo o calidad del agua pueden alterar el equilibrio de las comunidades microbianas y ofrecer señales tempranas sobre procesos de deterioro.

Para Sinaloa, estado pesquero y acuícola, estudiar ese microcosmos resulta relevante porque aporta evidencia para anticipar riesgos, mejorar prácticas productivas y proteger ambientes costeros con decisiones basadas en información científica.

Ese es parte del trabajo del doctor Adrián González Castillo, investigador y docente de la Universidad Politécnica de Sinaloa, con sede en Mazatlán, quien estudia bacterias y microbiota acuática para comprender mejor los riesgos ambientales, acuícolas y de salud pública.

La respuesta científica inicia con la identificación. La taxonomía bacteriana permite clasificar microorganismos, compararlos con bases de datos internacionales y conocer si ya fueron reportados, dónde aparecen y qué se sabe sobre su comportamiento.

“La taxonomía, en particular la bacteriana, es superimportante. ¿Por qué? Porque si no existiera o si no se realizara de manera adecuada, la microbiología sería una ciencia a ciegas”, describió.

En esta línea, González Castillo ha participado en la descripción de especies como Vibrio crosai, Vibrio sonorensis y Vibrio mexicanus, aisladas en ambientes acuáticos y cultivos de ostión.

Aunque las bacterias no se observan a simple vista, su presencia o alteración puede asociarse con señales en el entorno: organismos enfermos, mortalidad inusual, cambios en la calidad del agua, o afectaciones visibles en ecosistemas marinos.

“Al final de cuentas, a las bacterias no las podemos ver a simple vista, pero juegan un papel fundamental en el medio ambiente y en los organismos. Vaya, son la base de todo”.

La ciencia permite ir más allá de esas señales mediante toma de muestras, análisis de ADN e identificación de los microorganismos presentes.

Su trabajo también avanza hacia el estudio de la microbiota: comunidades completas de bacterias, virus, hongos y arqueas. En una investigación en coautoría sobre la esponja marina Thoosa mismalolli, asociada con daño en corales, el equipo analizó ADN y detectó alta presencia de Candidatus Poribacteria, con genes relacionados con procesos de degradación coralina.

Estos hallazgos son relevantes porque los ecosistemas marinos sostienen biodiversidad y actividades productivas. En México existen alrededor de 60 especies de corales formadores de arrecifes, y a escala global estos ocupan menos del 1 por ciento del fondo marino, pero sostienen cerca del 25 por ciento de las especies marinas.

González Castillo advierte que estos problemas son multifactoriales. Influyen temperatura, contaminación, alimento, densidad de organismos, estrés y condiciones del agua.

Por eso, estudiar bacterias y microbiota acuática no solo permite conocer lo que ocurre en el mundo microscópico: también ayuda a leer señales tempranas para cuidar la salud de los ecosistemas, la producción acuícola y el entorno costero.

Sobre el Autor

Martín Tamayo

Soy un ser humano enfocado en apoyar a talentos emergentes de todos los géneros musicales como el Regional Mexicano, entre otros. En mi canal Tamayo Informa te muestro un espacio donde encontrarás noticias de Espectáculos, Cultura, Sociales, Local, Estatal, Nacional e Internacional.