EL LAGO DE LOS CISNES EN EL AUDITORIO NACIONAL CONQUISTA AL PÚBLICO
La Compañía Nacional de Danza presentó una nueva lectura del clásico de Tchaikovsky, con coreografía de Cuauhtémoc Nájera y música en vivo
Público de distintas generaciones compartió su admiración por la obra y la experiencia de descubrir el ballet
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), presentó una importante versión de El lago de los cisnes, a cargo de la Compañía Nacional de Danza (CND), en el Auditorio Nacional, la noche del sábado 10 de octubre de 2026.
La participación del elenco de la Compañía Nacional de Danza, bajo la dirección artística de Erick Rodríguez, junto con la interpretación musical en vivo, a cargo de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes (OTBA), con la dirección del invitado Gavriel Heine, permitió al público recorrer la historia de amor, engaño y tragedia que ha mantenido vigente a El lago de los cisnes a lo largo de generaciones.
La propuesta ofrece una lectura contemporánea de la obra, sin apartarse de la tradición del ballet clásico, y reúne a todo el elenco artístico de la CND. Odette, una joven condenada por el hechicero Von Rothbart a convertirse en cisne durante el día y recuperar su forma humana por la noche, cobra nueva dimensión, una versión que incorpora modificaciones para acentuar las emociones, contradicciones y conflictos de los personajes de Odette y Sigfrido.

Aplausos de pie agradecieron a las y los bailarines y músicos que dieron vida a uno de los títulos más reconocidos del ballet clásico. La respuesta del público cerró una velada en la que la danza y la música en vivo convocaron tanto a espectadores habituales como a quienes se acercaron por primera vez a la puesta en escena.
La producción, con propuesta coreográfica de Cuauhtémoc Nájera y música de Piotr Ilich Tchaikovsky, se inspira en las creaciones originales de Marius Petipa y Lev Ivanov y presenta la historia completa en cuatro actos.
Entre el público estuvo Concepción, de 78 años, quien desde su juventud sigue las representaciones de El lago de los cisnes y considera: “Es una de las obras más bonitas que existen en el ballet. La veo desde que era joven y siempre la admiro. Además, me gusta conocer al nuevo talento de la Compañía Nacional de Danza”.
José Luis, de 38 años, destacó la experiencia: “Ver ballet en vivo siempre es una experiencia mágica y aquí en el Auditorio Nacional se siente todavía más especial. La música y los bailarines hacen que sea algo inolvidable”.

Para Liliana, de 22 años, la función significó su primer acercamiento al ballet. Acudió por invitación y se sorprendió: “Nunca había visto ballet y me pareció increíble. No imaginaba que pudieran transmitir tantas emociones y contar tanto solamente con sus movimientos”.
Emilio, de 29 años, también asistió por primera vez a una representación de ballet y reconoció que la experiencia superó la idea que tenía: “Estuvo muy bonito. La verdad, no me lo imaginaba así. Es mi primera vez viendo ballet y me sorprendió mucho todo lo que se puede transmitir en el escenario”.
La noche concluyó entre aplausos y una ovación de pie, con la que las y los asistentes reconocieron el trabajo de la compañía y de la orquesta en una nueva lectura de uno de los grandes clásicos del ballet universal.
