FRUNCIDOS’: UNA AMISTAD DE MÁS DE 50 AÑOS QUE SE CONVIERTE EN TEATRO
La puesta en escena llega hoy a Culiacán con una historia cargada de recuerdos, complicidad y experiencias de vida
Culiacán, Sinaloa, agosto de 2026.- Hay amistades que sobreviven al paso del tiempo y que, después de más de cuatro décadas, terminan convirtiéndose en historias dignas de contarse sobre un escenario.
Ese es el espíritu de ‘Fruncidos’, una puesta en escena que reúne amistad, recuerdos, familia y experiencias compartidas, y que este lunes llega a Culiacán para ofrecer al público una tarde de teatro, emociones y muchas historias que seguramente despertarán más de un recuerdo.
La cita es hoy a las 19:00 horas en el Teatro Pablo de Villavicencio, donde los asistentes podrán disfrutar de esta propuesta encabezada por los actores Jesús “Choby” Ochoa y Sergio, quienes llevan más de 50 años de amistad y complicidad dentro de los escenarios.
La obra surge precisamente de esa relación construida durante décadas. “Choby” Ochoa, fundador de la Compañía Teatral del Norte, compartió que la idea nació mientras ambos actores recordaban anécdotas, vivencias y momentos que han marcado sus vidas.
Después de tantas conversaciones, apareció la posibilidad de llevar esas experiencias al teatro y así nació ‘Fruncidos’, una obra que, sin dejar de lado la ficción, tiene mucho de la vida de sus propios creadores.

Una historia que nace de la amistad
La trama presenta a “Chato Domínguez” y “Melitón”, dos hombres de la sierra de Sonora que cargan con una historia marcada por su entorno, sus familias y, sobre todo, por una amistad que ha sobrevivido al paso de los años.
A través de sus recuerdos, los personajes van compartiendo momentos significativos de sus vidas, mientras el público descubre una historia en la que la amistad, el tiempo y las relaciones familiares ocupan un lugar especial.
Para “Choby”, ‘Fruncidos’ no es solamente una recopilación de anécdotas. Es, como él mismo la define, una especie de “selfie teatral”, en la que la ficción se mezcla con la vida misma.
Los personajes están inspirados en situaciones y personas reales, aunque el propio actor deja abierta la invitación para descubrir en escena quiénes podrían estar detrás de esas historias.
Y es precisamente ahí donde radica parte del encanto de la obra: en esa cercanía que permite al público reconocerse en las experiencias de los personajes.

El teatro también se siente
A lo largo de su trayectoria, la Compañía Teatral del Norte ha construido una relación cercana con el público de la región, una complicidad que también se hace presente en ‘Fruncidos’.
“Choby” Ochoa reconoce que esa respuesta de los espectadores ha sido fundamental para continuar creando y llevando nuevas historias a los escenarios.
Pero más allá de buscar una enseñanza específica, la obra pretende que cada persona viva su propia experiencia frente al escenario.
Para el actor, el teatro no necesariamente tiene que entenderse; tiene que sentirse.
Y esa es precisamente una de las invitaciones que plantea ‘Fruncidos’: permitir que cada espectador encuentre su propia lectura, se identifique con algún personaje, recuerde una amistad, una anécdota familiar o simplemente se deje llevar por las emociones que provoca una historia contada desde el corazón.

Una invitación a vivir el teatro
Con una trayectoria de décadas y una historia que nace de la amistad, ‘Fruncidos’ se presenta como una oportunidad para acercarse a un teatro íntimo, humano y lleno de complicidad.
Por ello, la invitación está abierta para que los culiacanenses hagan una pausa, se olviden por un momento de la rutina y acudan esta tarde al Teatro Pablo de Villavicencio, a las 19:00 horas, para disfrutar de una puesta en escena que habla de algo que todos conocemos: los amigos, los recuerdos y ese inevitable paso del tiempo.
Porque algunas historias no solamente se cuentan… se viven, se recuerdan y también se llevan al teatro.
Y mientras la Compañía Teatral del Norte continúa preparando nuevos proyectos, “Choby” Ochoa lo tiene claro: lo importante no es quedarse esperando la obra perfecta, sino seguir creando.
“Lo bueno no es esperar, sino hacer”.
